Todo a 4
Dientes fijos en un solo día: seguro, moderno y estético.
Una corona dental (corona de cerámica) es una prótesis fija que estabiliza, protege y restaura estéticamente un diente dañado, con un empaste extenso o que haya sido sometido a un tratamiento de conducto. Envuelve el diente como una funda protectora, garantiza una función y un aspecto naturales y asegura la resistencia a la masticación a largo plazo.
Las coronas dentales pueden fabricarse con diferentes materiales; la elección depende de la posición del diente, las fuerzas masticatorias, los requisitos estéticos, las alergias y el presupuesto.
Una corona de cerámica no contiene metal, es biocompatible y se tolera especialmente bien, por lo que es ideal también para personas alérgicas. Se caracteriza por su gran resistencia, su larga durabilidad y una transparencia natural que la hace prácticamente indistinguible de los dientes reales.
A diferencia de las prótesis dentales con base metálica, no se forman bordes oscuros en la encía. Además, se protege la encía y la superficie permanece lisa y con poca acumulación de placa. Quien valora la estética, la tolerancia y la calidad, acertará con una corona de cerámica.
Si faltan varios dientes contiguos, un puente dental de cerámica puede ser la solución ideal. Para ello, se utilizan los dientes adyacentes como pilares sobre los que se fija el puente de forma estable. Tanto desde el punto de vista estético como funcional, este tipo de prótesis dental de cerámica es prácticamente indistinguible de los dientes naturales. Junto con usted, encontraremos la solución que mejor se adapte a sus necesidades médicas y estéticas.
Una corona de cerámica de alta calidad puede durar entre diez y veinte años, y a menudo incluso más, si se cuida adecuadamente. Para ello, es fundamental acudir a revisiones periódicas, someterse a limpiezas dentales profesionales y llevar a cabo una higiene bucal rigurosa en casa. La cerámica es un material robusto y resistente; además, gracias a su superficie lisa, las encías se mantienen sanas y libres de inflamación.
El coste de una corona de cerámica depende del tamaño, la ubicación y la complejidad del tratamiento. Dado que cada corona se fabrica de forma personalizada, elaboramos un presupuesto transparente tras una revisión. Aunque la cerámica es algo más cara que las prótesis dentales que contienen metal, destaca por su durabilidad, biocompatibilidad y estética natural: una inversión que sale a cuenta a largo plazo.
Sí, las coronas de cerámica modernas son hoy en día tan resistentes como las coronas metálicas. Gracias a las técnicas de fabricación avanzadas y a las cerámicas de alto rendimiento, alcanzan una resistencia a la rotura máxima. Al mismo tiempo, mantienen su color, son resistentes a la abrasión y conservan su aspecto natural durante muchos años.
Se coloca un puente dental cuando faltan uno o varios dientes y los dientes adyacentes están lo suficientemente sanos como para servir de pilares. Un puente dental de cerámica ofrece una solución de gran calidad estética cuando los implantes no son posibles o no se desean. Queda firmemente fijado, resulta cómodo en el día a día y destaca por su aspecto natural.
En principio, sí: las coronas de cerámica pueden colocarse tanto en los dientes frontales como en los posteriores. Son especialmente adecuadas en casos de defectos dentales importantes, tras endodoncias o cuando hay que sustituir empastes antiguos. Gracias a la planificación digital y a la fabricación precisa en nuestro laboratorio, se pueden conseguir resultados perfectos, tanto desde el punto de vista funcional como estético.